Mi equipo OSASUNA, mis fiestas SAN FERMIN, y mi Estado NAFARROA-NABARRA-NAVARRA-NAVARRE. Soy Osasunista,sanferminero, y por encima de todo Nabarro, pero de la Navarra Entera - Nafarroa Osoa. En este blog escribiré sobre estas mis pasiones especialmente, pero tambien de otras que se me vaya ocurriendo. Sea política, deporte, etc.. ONGI ETORRI-BIENVENIDOS a mi blog, y espero que lo disfruteis

domingo, 23 de octubre de 2016

¿QUE TIENE QUE OFRECER NABARRA-NAFARROA-NAVARRA AL MUNDO?

POR GAIZKA BASALDUA SAUTO

Cuando en el curso de los acontecimientos humanos se hace necesario que un pueblo disuelva los vínculos políticos que lo han ligado a otro y tome entre las naciones de la Tierra el puesto separado e igual al que las leyes de la naturaleza y del Dios de esa naturaleza le dan derecho, un justo respeto al juicio de la humanidad exige que declare las causas que lo impulsan a la secesión.

Nosotros no somos las 13 colonias británicas norteamericanas que en 1776 declararon su independencia. Nuestros condicionantes, nuestras circunstancias, y las motivaciones que nos mueven pueden perfectamente no parecerse en nada a las de los denominados padres fundadores. Pero llegado el caso, al igual que ellos deberemos hacer exposición clara de lo que nos mueve, de lo que nos impulsa a pedir libertad sin ambages. Y eso será justo.

No nos mueve ni la codicia ni las ansias de poder. Los que hoy nos reunimos no pretendemos sino la mejora de la vida de nuestros congéneres, de nuestros conciudadanos. Y lo pretendemos sin entorpecer la existencia de nadie. No estamos aquí para restar sino para sumar. Para que aquellos que quieran sumar puedan hacerlo. Pero sin obligar.

Se está obligando a demasiadas cosas, de forma demasiado rápida, y sin atender demasiado al bienestar de la gente. La cuerda se está tensando y terminará por golpear a alguien en la cara. Godfrey Bloom, europarlamentario británico del UKIP exponía en la Eurocámara que aquellos que nos gobiernan están jugando con nosotros, que viven con soltura y sin preocuparse por nada mientras que el ciudadano de a pie mira impertérrito. Pero les advirtió de que en el momento en el que los ciudadanos se dieran cuenta de la realidad asaltarían la cámara enfurecidos para colgarlos a todos, y que tendrían razón.
En Ucrania avanza el nazismo, el Imperio Ruso sigue mecido por la mano del gangsterismo, EEUU se atrinchera en el miedo y mientras tanto la Vieja Europa languidece, sin rumbo, como una voz que se apaga en la noche.

¿Y qué hace la gente? ¿Se puede decir que la gente esté apática? Yo más bien diría que la gente está sedienta. Sedienta de nuevos paradigmas en los que pueda votar, organizar, dar forma, construir, definir, estructurar, trabajar, cooperar, orquestar, ser parte activa o pueda delegar de forma activa. Queremos más que nunca ser capaces de gestionar nuestra libertad. Decir hasta dónde queremos ejercerla sin que nos pongan cortapisas.

Queremos, por qué no decirlo, decidir. Decidir qué se hace con un tren de alta velocidad, qué se hace con una autopista, qué se hace con los medios de producción eléctrica, qué se hace con el sistema financiero, qué se hace con los medios productivos, con la producción agrícola, qué se hace con un representante que se mofa de sus promesas y se vende a poderes extranjeros y sombríos, poderes sin rostro. Queremos decidir qué se hace con nuestro estado. Con Nabarra, nuestro estado conquistado.
Cuando se habla del derecho a decidir enseguida sintonizamos la radio con el debate independentista, cuando sólo en parte tiene que ver con ello. En realidad, el derecho a decidir es algo mucho más pequeño, más sencillo, más primario. El derecho a decidir es la base de la libertad, y cuando éste es negado se convierte en la base de la rebelión, que según La Fayette era el más sagrado de los derechos y el más indispensable de los deberes.

En esta encrucijada, la lucha por la vuelta a la independencia del estado de Nabarra es una lucha por la libertad y por el derecho a decidir, una lucha para recobrar el control de nuestros destinos que nos ha sido robado y ultrajado, no sólo a los vascos, sino también a los castellanos, a los aragoneses, a los riojanos, a los pasiegos, a los gascones, a los extremeños y manchegos que habitan el viejo reino, todos ellos navarros por derecho de sangre y suelo
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No se reclama la independencia de Nabarra por que sí. No somos arlotes que se juntan porque no tienen nada mejor que hacer. La independencia de Nabarra tiene un fin concreto que es la mejora de la vida de la gente y toda su administración debe tener como objetivo único dicha meta. El espíritu conciliador del edicto de Nantes no hace sino reflejar la idiosincrasia de su precursor, Enrique de Nabarra y del ser navarro en general. “Una gallina en las ollas de todos los campesinos”. No estaría mal que viendo el percal, empezáramos por ahí. Aunque sin duda tendríamos muchos frentes entre los que elegir un comienzo.
Se decía de Esparta que sus murallas eran los escudos de sus espartiatas y sus fronteras las puntas de sus lanzas. En una sociedad de la antigüedad como era la de las poleis griegas e incluso hasta hace no demasiados años, los estados se construían a golpe de mandoble y a paso de ganso. En la sociedad del siglo XXI no se debería reconstruir ningún estado ni obligar a ninguna sociedad (caso de la navarra) a ser parte de un estado por la fuerza de las armas. Las herramientas de que disponemos son mucho más sutiles, no requieren del sufrimiento ni de la muerte, y sin embargo pueden ser realmente poderosas. El ejemplo espartano es interesante por lo sutil y amoldable.

En el caso de la definición del territorio navarro tenemos claro cuál ha sido la extensión máxima de Nabarra en su historia. ¿Quiere esto decir que ésa debe ser la extensión del estado? Obviamente no, es un marco en el cual nos movemos para poder reconocer unos derechos pero en ningún momento es principio y fin. Las fronteras de Nabarra no serán definidas por un mapa, ni por la punta de nuestras lanzas, sino por la libre decisión de sus ciudadanos, los cuales, rompiendo con marcos impuestos, sean los de las provincias españolas o los de un muy mal entendido “zazpiak bat” deberán pronunciarse y proclamarse como navarros, como miembros del estado navarro.

Y en su defensa no será necesario que construyan murallas pues su escudo será todo un corpus legal ya existente desde la edad media que una vez actualizado a los tiempos podrá dar voz, decisión y libertad a los ciudadanos. Pieza central de la organización política y social, en los Fueros encontramos la herramienta clave para la articulación de los esfuerzos de la sociedad.

A través del ejercicio del derecho a decidir y teniendo claro que ya teníamos nuestras propias leyes que no han sido sino pervertidas durante 800 años, no nos queda sino plantarnos y decir que basta. Que basta de conquista, que basta de atropellos, que basta de no poder decidir nuestro futuro. Que queremos organizarnos en asambleas municipales, comarcales, provinciales y estatales. A través bien sea de la participación activa o de la delegación activa.

Ver a través de ello que nos podemos entender, que podemos convivir seamos de la etnia que seamos o de la ideología que seamos, que podemos conseguir el bien común, que no somos unos zotes a los que hay que decir qué es lo bueno y qué es lo malo porque tenemos discernimiento propio y concienzudo, y que podemos conseguir la liberación de las mentes de los ciudadanos.

Al igual que Churchill no tenemos nada más que ofrecer sino sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor, y cuando nos pregunten, ¿qué tiene que ofrecer Nabarra al mundo? Podremos decir, libertad.


martes, 23 de agosto de 2016

IPARRALDE : ZONA NORTE EN EUSKERA

Eneko del Castillo
Blog Nabarlur

Erroneamente se le llama así únicamente a la parte euskaldun del Estado francés (Pays Basque). Al llamar de esa manera a una parte del país se le priva de su verdadero nombre (como pasa en el antiguo reino de Valencia a la que se llama Levante "español").

Históricamente ha sido parte de las provincias de Aquitania, Novempopulania, Vasconia, Wasconia, Gasconia, Guiena... Y pertenecido a tres reinos o estados Navarra, Inglaterra y Francia.

En la Edad Media, "iparralde" se denominaba "Tierra de bascos" y estaba conformado por varios vizcondados y señoríos: Lapurdi, Agramont, Amikuze, Oztibarre, Baigorri, Arberoa, Garazi, Zuberoa... que dependían del señor de Vasconia y del rey de Navarra. La llegada de los ingleses supuso la pérdida de Lapurdi (1177) y Zuberoa (1261).

Tras la conquista francesa en 1620 de la parte de Navarra que continuó independiente desde 1527 pasó a llamarse baja Navarra y con Bearne se hizo una provincia: Basse Navarre et Bearn. Lapurdi continuó en la provincia de Guienne et Gascogne. El valle de Soule o Zuberoa alternó la pertenencia a estas dos provincias.

Tras la revolución francesa estos territorios (que no provincias) pertenecen al departamento de Bajos Pirineos, hoy Pirineos Atlánticos.

Sin embargo el nombre de "iparralde" también pertenece a Bizkaia, Gipuzkoa y otras partes del país que como muestro en el mapa están en la vertiente cantábrica, es decir, la parte cuyos ríos vierten sus aguas al mar cantábrico.



lunes, 15 de agosto de 2016

PERDIMOS NUESTRO DESTINO, AL PERDER NUESTRO ESTADO,NABARRA

 Gaizka Basaldua Sauto

Perder nuestro estado supuso perder las riendas de nuestro destino. En la política internacional, en las relaciones comerciales y diplomáticas, en todo dependeríamos de España hasta el día de hoy.
La pérdida de nuestro Estado trajo consigo una eterna lucha para mantener nuestro estilo de vida, nuestras costumbres. Y no hablamos sólo de algo cultural. Hablamos de Derechos y Libertades. Los Fueros.
Mientras que Navarra fue independiente las leyes de todos los navarros, los Fueros, se mantuvieron en vigor en los territorios conquistados. No sólo por ser lo normal en la fecha, sino porque una revocación de los Fueros podía traer consigo la rebelión tanto de nobles como de gentes del común, volviendo en consecuencia esos territorios al Estado de Navarra que sí garantizaba sus derechos y libertades. Mantener los usos y costumbres del lugar inalterables fue una forma de granjearse la lealtad de los conquistados hacia los conquistadores. Incluso una vez que toda Navarra fue conquistada los fueros se mantuvieron, por un lado por ser lo propio de la forma de pensar de la época que no tendía a la uniformización, pero sobre todo porque se temía una rebelión. Y no era para menos. Los ataques reiterados a los fueros trajeron consigo las "matxinadas" de los siglos XVII y XVIII y la Zamacolada, estuvieron en el germen de la Primera Guerra Carlista, y España no paró hasta eliminarlos por completo en 1876 tras una Tercera Guerra Carlista.
Eliminaron nuestra libertad, cercenaron nuestros derechos. ¿Qué nos queda de aquél Estado perdido? Cuando nos hablan del Concierto económico nos hablan de un privilegio. Pero no es sino el último vestigio de nuestro pasado independiente. El pasado de una sociedad que durante siglos se mantuvo independiente, y durante siglos siguió ingobernable. Es el impuesto colonial que debemos seguir pagando por haber desafiado al absolutismo, a la uniformización y al imperialismo. Saben de lo que somos capaces como sociedad y no nos dejarán desarrollarnos hasta el extremo de asombrar al mundo. Deberemos ser nosotros mismos los que rompamos las cadenas de los conquistadores para reconstruir nuestro Estado de acuerdo a las necesidades actuales. Dar a los juventud oportunidades y futuro, y a la vejez seguridad. Para defender el derecho a la vida, a la libertad y la búsqueda de la felicidad.
En el día de hoy recordamos que ya fuimos independientes, que ya tuvimos nuestro estado. Que fue conquistado por medio de las armas. Más aún, recordamos que ya tenemos nuestro estado y reivindicamos nuestro derecho a recuperarlo, a volver a ser libres y dueños de nuestro presente para construir el futuro.
En el día de hoy recordamos a todos los que lucharon por defender nuestros derechos y dieron su vida por la Libertad y la Justicia.


viernes, 29 de julio de 2016

AMAIUR 1522

200 hombres nabarros contra 10.000 soldados

La importancia de este lugar radica en la resistencia opuesta por los navarros partidarios del rey Enrique II los años 1521-1522 tras el último intento de reconquista del reino por parte del rey Enrique, tras la invasión de Navarra realizada en 1512.
Después de la derrota en la batalla de Noáin, los navarros fieles al rey Enrique II de Navarra se refugiaron en los dominios de los Albret al otro lado de los Pirineos (en el Bearn y en la Baja Navarra). En septiembre de 1521, hicieron otra incursión en el valle de Baztán-Bidasoa y conquistaron el castillo, respetando la vida del alcaide y de la guarnición castellana del castillo. Se quedó en el mismo una guarnición de unos 200 navarros, al mando de Jaime Vélaz de Medrano.
A principios de febrero, las tropas castellanas comienzan a efectuar incursiones en el valle. El 14 de marzo, toman la fortaleza de Orzorroz. El 17 de junio de 1522, tras una batalla, ocupan también la villa de Santesteban, cortando la comunicación de Maya con Fuenterrabía. El virrey castellano, conde de Miranda, ordenó el 3 de julio la toma de Maya. Las tropas castellanas con navarros beamonteses cercaron el castillo con unos 10.000 hombres, contra los 200 del castillo. En el castillo estaban dos de los hermanos del que posteriormente sería San Francisco Javier. Los navarros resistieron varios ataques desde el 15 hasta el 22 de julio, en que capitularon.
Los prisioneros fueron llevados a Pamplona, donde, a los 14 días, Jaime Vélaz de Medrano, el que había sido alcaide, y su hijo, fueron envenenados..

INFANZONES DE OBANOS


 por Antonio Urra Maeztu

La Junta de Infanzones de los siglos XIII y XIV haría buen papel en la Navarra actual. La institución de los Infanzones fue tolerada en su nacimiento por Sancho VII el Fuerte y menos aceptada por los Teobaldos de Champagne y Enrique I. Fue una institución independiente, elegida democráticamente y que representaba a las distintas comarcas del Reino. Se les llamó Infanzones de Obanos porque se reunieron muchas veces en este pueblo céntrico dentro del Reino, el Ayuntamiento de Obanos recoge en su escudo el sello de los infanzones con la inscripción: Pro libertate patriae, gens libera state, que viene a decir en castellano, más o menos, Sed libres para que la patria sea libre. Los objetivos de la junta fueron: defender al pueblo de los posibles atropellos de los mandatarios y exigir al Rey el juramento para que defendiera la identidad, los derechos, libertades, usos y costumbres de Navarra. Los infanzones no toleraban a los gobernadores extranjeros por no haber nacido en Navarra, los imponían los reyes de Champagne, sin conocer los usos costumbres y la identidad del Reino. La Junta de Infanzones no cayó bien a algunos reyes y, a veces, tampoco a la Iglesia, sufrieron excomuniones, destierros y hasta ejecuciones. El papa Gregorio IX intentó disolverlos. Se tildó a la Junta de subversiva y en ocasiones debió actuar desde la clandestinidad. Difícil resumir toda la actividad de la Junta de Infanzones durante aquellos dos siglos. Fue una institución, aunque antigua, plenamente democrática y sumamente exigente con la actuación de los reyes. ¿Tolerarían nuestras autoridades de hoy una institución semejante que defendiese, hasta las últimas consecuencias, nuestra lengua cultura e identidad?

jueves, 17 de marzo de 2016

EL EUSKERA MARCA LOS LÍMITES DE NUESTRO ESTADO, NABARRA

Los nombres en euskera de las diferentes localidades, marcan claramente los limites naturales e históricos de nuestro Estado de Nabarra, esto es indiscutible.
Que en estos territorios no existe la conciencia de Estado de Nabarra, también es indiscutible.
Esta es nuestra labor, hacer llegar la historia de nuestro Estado a todos los implicados y demostrar que las raíces de esos nombres, no son pura casualidad, si no historia, lengua y cultura pura y dura.
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Nabarra no necesita a nadie que le conceda auto-gobierno, no necesita ser tutelado por ningún estado , no necesita que lo administren, no reconoce a ningún estado superior a él. Nabarra fúe y es, un cimiento apoyado en la historia y el sufrimiento que nunca se podrá olvidar. Por eso Nabarra está todavía viva y quiere seguir viviendo.
Este mapa se escapa a todas las lecturas intencionadas o malintencionadas, que sitúan el conflicto en ETA. La raíz del problema Vasco está, en la conquista e invasión por la fuerza, del Reino de Nabarra.

La guerra de los 1.000 años entre vascones contra los extranjeros aún continua y continuará.
Esperar que los agentes políticos o sindicales solucionen el conflicto, esta archidemostrado que es imposible. Solo el PUEBLO, es el único sujeto real capaz de desmontar todas las traiciones, intereses, ambiciones y mezquindades que rodean a los politicos.
La unión económica de todo el Estado de Nabarra, haría temblar los cimientos de los países artificiales. Lease España o Francia.
La historia demuestra que las revoluciones existen.
Contraponer a la mentira, la verdad.
El estado de Nabarra tiene nombres y apellidos y están distribuidos a lo largo y ancho de su geografía, las tierras de Nabarra, las tierra de los pueblos Vascos.

HONDARRIBIA, EL ÚLTIMO PUERTO MARÍTIMO DE NABARRA

Artículo en Facebook
Felix Likiniano

HONDARRIBIA, EL ÚLTIMO PUERTO MARITIMO
Tras la batalla de Noáin, el Reino de Navarra perdió definitivamente su independencia; pero al mal de la conquista hay que sumar las reiteradas mutilaciones que a lo largo de los siglos sufrió el territorio navarro hasta quedar reducido a una caricatura de lo que llegó a ser.
Navarra fue severamente castigada, antes y después de la conquista de 1512. En el año 1200 se produce la conquista de la Navarra occidental o marítima. Hondarribia, cuya fortaleza fue levantada por Sancho Abarca en 970-999 y fortificada por Sancho VII el Fuerte; su población perteneció al reino de Navarra hasta que en 1199-1200 le fue arrebatada por Alfonso VIII de Castilla, quien en 1203 le otorgó el Fuero de San Sebastián.
Pero la pérdida de territorios no se frenó. En el año 1463 Castilla ocupó las poblaciones navarras de San Vicente de la Sonsierra, La Guardia, Viana y Los Arcos, aunque en el 1466 la ciudad de Viana se sublevó contra los castellanos y volvió a Navarra. Y no fue hasta 1753 cuando Castilla devolvió a Navarra las poblaciones de Los Arcos, Armañanzas, El Busto y Sanzol, pero no así la comarca de La Guardia, la Sonsierra navarra, que, habiendo pertenecido durante siglos a la Merindad de Estella, pasó definitivamente a Álava. En 1530, ya después de la conquista, nos quitaron también la Baja Navarra. No es justo que además de conquistar un reino soberano, lo dividan y troceen y se lo repartan como una tarta. El mal menor hubiese sido que todo el territorio del Reino navarro hubiese pasado íntegramente a un solo Estado. Invadieron, conquistaron, dividieron y destrozaron nuestro reyno, y en 1841 nos dieron la puntilla: mataron lo que quedaba de reino. Navarra no se merecía un final así.
Cuando a un Estado le cierran la salida al mar acaban estrangulándolo. Eso es lo que hicieron con la nación navarra. Baiona fue el primer puerto navarro hasta que en el siglo XI, cegado por las arenas de las Landas, quedó prácticamente inservible. Ello propició un importante movimiento de población gascona ,burguesía de armadores y comerciantes de BaIona, hacia Donostia, donde encontraron seguridad al amparo de sus murallas. La villa de Donostia nace para ser puerto del Reino pirenaico, pero en el año 1200 con la conquista de Gipuzkoa pierde su salida al mar.
Donostia y Hondarribia, fueron poblaciones navarras que pertenecieron a nuestro reino hasta que le fueron arrebatadas por Alfonso VIII de Castilla. Años después estas dos villas volvieron a pertenecer a Navarra. Así en el año 1256, el rey Alfonso X de Castilla entregó a Navarra las villas de Donostia y Hondarribia “con todas sus rentas de mar y de tierra” y aún se conserva en el Archivo de Comptos de Pamplona el documento extendido en pergamino, con el sello de Alfonso X, en virtud del cual el monarca castellano da al Reino de Navarra estas dos villas guipuzcoanas, aunque la situación revertió. De esta forma Navarra perdió su puerta natural al mar a través del río Bidasoa.
Desde entonces Navarra ha añorado una salida al mar y ocasionalmente ha intentado tener un puerto en propiedad para poder exportar directamente sus productos. Pero esa añoranza no ha sido sentida solo por Navarra; Hondarribia también intentó en varias ocasiones separarse de Gipuzkoa volver a Navarra. Así, en 1639, entró en tratos con la Diputación navarra para intentar su incorporación. De 1638 a 1655, Hondarribia dejó de asistir a las Juntas Generales de Gipuzkoa y, ante la negativa de sus ciudadanos de volver, acordaron separarla de la Hermandad.
Tras 15 años de pertenencia a Navarra, Hondarribia fue aceptada nuevamente en la Hermandad.
En 1702, las Cortes de Navarra estudiaron la reincorporación de Hondarribia, y encargaron a la Diputación que negociara el asunto. No hubo avances. Pero en 1754 Hondarribia retomó la iniciativa y pidió su incorporación, solicitando también que se le concediera asiento en las Cortes y se le permitiera conservar su gobierno jurisdiccional sobre Irún, Lezo y Pasaia. En esta ocasión, la desidia de la Diputación hizo naufragar el proyecto.
En el siglo XIX se llevaron a cabo diversas reformas en la división territorial del Estado, y en el año 1805 el rey Carlos IV de España firmó la real orden por la que se ampliaban los límites del Reino de Navarra, incluyendo en los mismos la ciudad de Hondarribia, Irún y Lezo. La segregación suscitó la firme oposición de las Juntas de Gipuzkoa, por lo que se tuvo que preparar con el mayor sigilo pero La población era favorable a la unión con Navarra.
La orden de segregación se decretó el 26 de septiembre de 1805,pero la Guerra de Independencia y la involución política España al regreso de Fernando VII provocó que se revocase la anexión a Navarra el 18 de agosto de 1814.Fue el fin.
Es muy difícil unir lo que lleva tanto tiempo separado.
En el caso de Navarra, el desgarro casi continuo al que ha sido sometida a lo largo de los siglos, ha creado una comunidad cerrada sobre sí misma. Los vascos de la C.A.V. también siguen sometidos desde hace 814 años, cuando Castilla torció violentamente su destino y los arranco de su tronco común.
Ahora, aun sin fuerzas, toca levantarse, mirar a nuestro alrededor y abrir de par en par las puertas del viejo Estado navarro para que puedan entrar aquellos pueblos, que pese a ser navarros por naturaleza, están fuera.
Una de mezcla de ingenuidad y necesidad, me permiten soñar con que el ejercicio del derecho a decidir nos permita, de forma estructurada y estratégica, ir agregándonos, municipio a municipio, desde Ipar Euskal Herria y la CAV, a Navarra. Recuperemos nuestra territorialidad. Reconstruyamos el Estado Navarro, dotado de libertades y de justicia social.